Orfebrería industrial para la Sagrada Familia made in El Bierzo
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El 10 de junio, mientras el Papa León XIV bendecía la Torre de Jesucristo en Barcelona, en un polígono de Ponferrada empezaba la jornada a las siete de la mañana, como cualquier miércoles. La diferencia es que ese polígono ha estado fabricando durante varios años la esperada cruz de la Sagrada Familia, la más alta del planeta.
Un vidrio que no existía y que nadie sabía hacer
La cruz que remata la Torre de Jesucristo tiene 17 metros de alto y casi 14 de ancho. No es solo un símbolo, es también el mirador más alto de cualquier iglesia del planeta al que los visitantes subirán por una escalera helicoidal tallada en piedra hasta los 142 metros y, desde ahí, por una escalera metálica hasta el corazón de la propia cruz.
Gaudí dejó escrito que quería que la torre más alta de la Sagrada Familia reflejara la luz de Cristo, que captara el sol de día y proyectara haces sobre la ciudad de noche. Llevaba más de un siglo sin que nadie supiera exactamente cómo materializarlo.
La solución llegó desde El Bierzo. Tvitec, empresa con sede en Cubillos del Sil, habilitó en el polígono del Bayo una línea de producción específica para este encargo. El resultado: un vidrio curvo y poliédrico con reflejos dorados, combinado con cerámica esmaltada, fabricado pieza a pieza durante años. "Son como diamantes, que refractan la luz", describiría Ferrán Figuerola, de la división de vidrio curvo del grupo.
Fuente: Tvitec Glass
Detrás de ese resultado hay cuatro años de investigación pura. La división especializada en vidrio arquitectónico del grupo, CRICURSA, tuvo que inventar desde cero la maquinaria y los procesos para fabricar piezas que no tenían precedente: formas triangulares y trapezoidales, curvadas en doble giro, situadas a 172,5 metros de altura y sometidas a vientos que no perdonan. Dos tipologías de vidrio conviven en la cruz: las pirámides artísticas, obtenidas por fusión sobre molde para lograr los relieves propios del lenguaje gaudiniano, y los diamantes transparentes, de una precisión geométrica milimétrica. Cada pieza fue dimensionada con ingeniería especializada, ensayada frente a impacto y carga, y encolada estructuralmente sobre bastidores metálicos antes de ser izada hasta su posición definitiva. El comportamiento de la luz, cómo se vería de día, cómo iluminaría la ciudad de noche, fue validado mediante simulaciones antes de instalar ni una sola unidad.
El día que se instaló el último brazo, Alberto Fernández Sutil, director comercial de Tvitec, lo explicó sin retórica: era la primera vez en la historia que se usaba tecnología prismática para convertir el vidrio en una pirámide. No había manual. No había nadie que lo hubiera hecho antes.
Barras corrugadas que nadie fotografiará jamás
Hay otra empresa berciana en esta historia, más adentro todavía. Roldán, también de Ponferrada, fabricó el acero inoxidable Dúplex 2205 del esqueleto interno de varias torres del templo. Una aleación elegida por su resistencia y durabilidad. Barras corrugadas que nadie fotografiará jamás porque están dentro de la piedra, pero que permiten que toda la estructura se sostenga durante décadas sin degradarse.
La revista Expansión lo ha documentado recientemente: barras corrugadas de Ponferrada forman parte del esqueleto de las torres que el Papa León XIV ha bendecido. La compañía ha modernizado además sus instalaciones para reducir consumo energético y emisiones, lo que la sitúa entre las plantas europeas de referencia en producción de acero inoxidable.
Con la Torre de Jesucristo completada, la Sagrada Familia alcanza los 172,5 metros y se convierte en la iglesia más alta del planeta, por delante de la Catedral de Ulm. Un récord que lleva 140 años construyéndose y que, en su tramo final, ha pasado por El Bierzo.
Tvitec cerró 2025 superando por primera vez los 200 millones de euros de facturación. El mismo grupo que suministra vidrio para la sede de McLaren, el Apple Store de Norman Foster en Bruselas, el Louis Vuitton de Seúl de Frank Gehry o la fachada de Nike en la Quinta Avenida neoyorquina tiene su corazón productivo en El Bierzo.
Como curiosidad: la semana pasada Lego lanzó su maqueta oficial de la Sagrada Familia, en la que están presentes el acero de Roldán y la corona de Tvitec como piezas esenciales de una construcción única, made in El Bierzo.
Dos empresas bercianas que han resultado ser imprescindibles en un proyecto histórico ideado por el gran genio Antoni Gaudí.
Fuente: Tvitec Glass
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